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viernes, 15 de diciembre de 2023

Prueba: Seat Toledo 1.4 TDi 90 CV DSG

Prueba realizada en Noviembre de 2015

El SEAT Toledo ha recibido leves modificaciones estéticas tanto interior como exteriormente. En el aspecto mecánico las novedades son más profundas y enfocadas, como es habitual en los últimos tiempos, a mejorar la eficiencia en cuanto a consumos y emisiones de los motores. Hay ligeros incrementos de rendimiento pero no ha sido la prioridad.

 


Todos los cambios están convenientemente explicados en la toma de contacto que tuvimos la ocasión de realizar en el mes de octubre. En esta prueba a fondo hemos tenido la oportunidad de probar el motor 1.4 TDi de 90 CV con el cambio DSG7.

Interior y equipamiento

Como ya hemos comentado el nuevo Toledo no aporta gran cosa sobre el ya probamos en 2013 (ver prueba SEAT Toledo 2013) así que nos vamos a centrar en hablar de lo poco que diferencia a uno del otro.


Una de esas cosas es el acabado general (que no los materiales) que parece algo más cuidado que antes, da una ligera sensación de más empaque. También cambia el volante ahora con un tacto más agradable. La consola central es diferente y lo es más según vamos subiendo de nivel de equipamiento. En nuestro caso con el acabado Style destacaba la pantalla táctil de 6,5 pulgadas (opcional). Dicha pantalla permite controlar distintos accesorios del coche tanto a nivel de conectividad como de control mecánico.

Todo lo referente a confort, postura de conducción, accesibilidad de los distintos mandos o habitabilidad sigue prácticamente igual que en el modelo anterior.

No dejamos pasar el nuevo diseño del cuadro de instrumentos, cuya grafía es similar a la anterior, pero que cambia la posición de los indicadores de temperatura y nivel de combustible. Además prescinden de la típica aguja indicadora para pasar a un sistema de leds algo menos claro.

 


El equipamiento de serie del Toledo Style cuanta con 6 airbags, freno multicolisión, aire acondicionado, Start & Stop, volante y pomo del cambio en piel, conexión USB y Aux y llantas de aleación de 16 pulgadas entre otros elementos.

Motor, prestaciones y consumo

El motor de este Toledo es el turbodiésel tricilíndrico de 1,4 litros. Proporciona 90 CV a 3.500 rpm y 230 Nm de par máximo entre 1.750 y 2.500 rpm. Cuenta con turbo de geometría variable (fija en el 1.6) y las emisiones de dióxido de carbono son de 99 gr/km. A diferencia del motor 1.6 éste produce más vibraciones y resulta más tosco en su funcionamiento general.

 


El cambio DSG de siete velocidades le viene como anillo al dedo y aunque el desarrollo final en séptima es algo largo (52.1 km/h) el escalonamiento es casi perfecto. El consumo medio oficial es de 3.8 litros a los 100 km por 4,4 litros con el motor anterior, pero como es habitual en nuestra prueba de consumo real ha sido más alto quedándose en 5,3 litros. Medio litro menos que el motor 1,6 pero sus condiciones de uso han sido algo más favorables. El peso del conjunto es de 1.255 kg.

Prueba dinámica del SEAT Toledo 1,4 TDi DSG7 90 CV

El comportamiento, los frenos, y la visibilidad general son iguales al anterior modelo. En este último apartado hay una diferencia derivada del equipamiento opcional de nuestra unidad. Los faros Full Led no emitían un haz de luz muy convincente ni en posición de cruce ni de carretera. Resultaban claramente peor que unos faros de Xenon y no aportaba gran cosa respecto a unos halógenos sobre todo en función del sobrecoste que suponen.

 

La sonoridad también cambia, el motor está mejor insonorizado y se nota mucho a baja velocidad con respecto al modelo 2013. A más altas velocidades ya entran en acción ruidos aerodinámicos y se reduce la distancia sonora percibida.

El motor si que es una gran novedad, no en el grupo VW pero sí en este modelo. Con respecto al motor 1.6 resulta mucho más tosco y transmite claramente vibraciones al volante y los pedales. Además el funcionamiento es bastante diferente, no resulta brillante a bajo y alto régimen sin embargo tiene unos medios bastante contundentes que son capaces de hacer ganar velocidad al coche de manera sorprendente para ser un coche de 90 CV.

El cambio DSG7 tiene un funcionamiento muy bueno tanto subiendo como bajando marchas. Este último movimiento pierde suavidad si toca reducir de golpe más de una marcha, circunstancia que con el cambio en posición D (la más económica) se produce con bastante frecuencia al buscar siempre la conducción más eficiente. Si seleccionamos la posición S en la práctica la conducción será menos estresante ya que cambia cuando realmente hace falta y siempre tendremos el motor en su zona óptima de funcionamiento. Tampoco es el fuerte de este cambio la suavidad al aparcar en particular si lo comparamos con ciertos cambios de la competencia.

 

Opinión del probador

Ya dije cuando probé el SEAT Toledo 2013 que era un coche que me convencía siempre que fuese una versión con un precio y un equipamiento razonable. En el caso concreto de esta unidad del SEAT Toledo 2016 que hemos probado el precio inicial de 20.480 euros se ve incrementado hasta más de 24.000 antes de los descuentos oficiales. Sigo pensando que sería más conveniente un equipamiento medio con aire acondicionado y cambio manual que nos podría suponer un ahorro de unos 5.000 euros a igualdad de motor. Sino preferiría mirar un SEAT León por arriba o un SEAT Ibiza ST por abajo.

 

martes, 8 de febrero de 2022

Prueba: Seat Toledo 1.6 TDi 90 CV




Prueba realizada en Noviembre de 2013 

Aquí os presentamos la novedad más reciente de la gama del Seat Toledo, el motor 1.6 TDi de 90 CV, una opción que sorprende que no formase parte del catalogo inicial de la gama.

 

Estéticamente el Toledo mantiene el aire fresco y joven del resto de la gama Seat sobre todo en su parte delantera, ya que la trasera recuerda más a la del Audi A4. En el aspecto de la frescura estética se diferencia del Skoda Rapid que es más sobrio por fuera e incluso por dentro donde con algunos detallitos se ve más alegría en el modelo español.

Interior y equipamiento del Seat Toledo 1.6 TDi 90CV Reference

El interior del Toledo transmite en primera instancia una sensación de empaque similar a la de un Seat Exeo pero cuando nos fijamos detenidamente apreciamos que todos los plásticos son duros. Esto no afecta al acabado y el ajuste de los mismos que transmiten buena calidad. El diseño general es sobrio y no levantará grandes pasiones pero tampoco excesivo rechazo. Todos los mandos que quedan muy a mano y tienen buen tacto, además el volante tiene reglaje tanto de altura como de profundidad.

El equipamiento en esta versión Reference, la intermedia, no es muy extenso pero sí suficiente para un coche como este. Cuenta con aire acondicionado, ordenador de viaje, conexión Aux., 6 airbags, mandos multifunción en el volante entre otros elementos. Nuestra unidad contaba además con las llantas de aleación de 16 pulgadas, el asistente de aparcamiento, los elevalunas traseros (con mando en la puerta del conductor) o el control de crucero. En la instrumentación está una de las diferencias interiores con el Rapid, ya que aunque la información es la misma cambian las grafías siendo estas más atractivas. También la iluminación de ciertos mandos es distinta siendo de color rojo las del Seat, dándole un toque más deportivo.

Los asientos son cómodos pero no tienen demasiado apoyo lumbar ni lateral. El del conductor posee reglaje de altura y la inclinación del respaldo se realiza con el sistema por puntos. Los asientos traseros también resultan cómodos a condición de no usar durante demasiado tiempo la plaza central que es más dura y con menos espacio para los pies debido al voluminoso túnel central. Si hablamos de la habitabilidad general diremos que es más que correcta delante y detrás. El único ‘pero’ reseñable tendría que ver con la anchura trasera condicionada por la contenida anchura exterior (1,71 m), aunque este problema sólo sería tal si usan esas plazas 3 adultos o tres niños con sus respectivas sillitas. El espacio para las piernas trasero es correcto a no ser que llevemos jugadores de baloncesto ocupando las plazas delanteras.

Otro aspecto a destacar positivamente en el interior  es la gran cantidad de huecos repartidos por todo el habitáculo, optimizando la practicidad del vehiculo. Del maletero sólo se pueden hablar bondades tanto de su capacidad (550 litros) como del aprovechamiento, ya que posee unas formas muy regulares. Además gracias al amplio portón trasero es muy fácil introducir bultos voluminosos. Todo esto con una rueda convencional bajo el piso del maletero eso si con la medida estándar del coche (185/60-15) aunque siempre mejor para reanudar el viaje que una ‘galleta’ o un kit reparapinchazos.

Motor, Prestaciones y consumo del Seat Toledo 1.6 TDi 90 CV

La principal novedad de este Toledo que hemos probado es el motor 1.6 TDi cuya mayor diferencia con el motor más potente es el turbo de geometría fija en vez de variable. Proporciona 90 CV  a 4.400 rpm y un par de 230 Nm de 1.500 a 2.500 rpm. La prueba de consumo real nos ha proporcionado una cifra de 5,8 litros a los 100 km, algo alejada de los 4,4 litros que promete Seat como consumo oficial. Al igual que la variante de 105 CV es muy suave y silencioso además de ahorrador.

La caja de cambios es de 5 velocidades de buen manejo, pero con unos desarrollos que si al motor de 105 CV se le quedan algo largos, resultan exagerados para este de 90 CV. El desarrollo en 5ª es de 52,9 km/h a las 1.000 rpm que sólo resulta útil para homologar consumos.

La velocidad máxima es de 184 km/h, tarda 12 segundos en pasar de 0 a 100 km/h, las emisiones son de 114 gr/km y el peso es de 1.265 kg. Como se puede ver más que suficientes estas prestaciones para moverse en el vigilado tráfico actual.

Prueba dinámica del Seat Toledo 1.6 TDi 90 CV

Teníamos ganas de probar en el Seat Toledo (o en el Skoda Rapid) este motor turbodiesel de 90 CV. No se entiende que en un coche dirigido al mercado ‘low cost’ no estuviese el diesel básico en el catalogo desde un principio. Para un uso urbano esta versión resulta muy agradable de usar debido a que tiene un funcionamiento más brillante a bajas vueltas (hasta 2.000 rpm) que el motor de 105 CV. Pero es que si decidimos usarlo de una forma más agresiva  no desfallece y sube con cierta alegría hasta las 4.500 vueltas. El problema viene que al mantener las mismas relaciones del cambio que el motor superior se nota demasiado esos 15 CV de menos sobre todo en 4ª y en 5ª velocidad. Sí, ya sabemos que no es un deportivo pero sólo pedimos unos desarrollos adaptados a la potencia del coche.

El Toledo me ha parecido algo más cómodo que el Rapid, pero en general su comportamiento y confort de marcha es prácticamente igual. Nuestra unidad monta los mismos desproporcionados neumáticos (215/45-16) y unido a una suspensión tirando a firme lo hace algo incómodo con las irregularidades de la calzada. La parte positiva es la casi nula deriva de los neumáticos en conducción decidida y un buen aplomo en autopista a velocidades legales o incluso algo por encima. Pero como ya dijimos en la prueba del Skoda Rapid la carrocería va algo suelta en las curvas tomadas a buen ritmo debido a que la amortiguación no va tan firme como la suspensión y a la altura del coche (1,46 m) en relación a sus vías (1,46/1,50 m delante y atrás respectivamente). En estas circunstancias el eje trasero (torsional) se mantiene bien pegado al asfalto siempre que este no este muy roto o nos hayamos pasado mucho de velocidad a la entrada de la curva.

El tacto de los frenos es muy bueno y su potencia más que suficiente, mencionar que nuestra unidad ya venía equipada con discos de freno en el eje trasero. La iluminación y la visibilidad general son buenas, sobretodo esta última que se sitúa en un excelente nivel en todas las direcciones apoyada en los generosos retrovisores exteriores. La sonoridad es buena porque el motor en general es bastante silencioso pero podría ser óptima si se hubiese cuidado algo más la insonorización del motor, donde falta incluso la típica cubierta de plástico que se encarga de contener algún decibelio que otro.

Opinión del probador

Me ha gustado el Seat Toledo con este motor de 90 CV, me parece ideal si tenemos que movernos mucho en ciudad gracias a su buen funcionamiento a bajo régimen. También estéticamente tiene detalles que lo hacen más fresco que su mellizo el Skoda Rapid.

Su precio de 19.250 € me parece alto, pero con los descuentos de la marca por distintos aspectos más lo que nos pueda ofrecer el concesionario se puede tener un coche de buena capacidad y económico de mantener por un precio razonable. Se tendría un coche con un bajo consumo  incluso en recorrido urbano y con la suficiente prestancia para movernos por carretera a ritmos legales. Y pese a resultar algo pesado yo no equiparía los rodillos que equipaba nuestra unidad como equipamiento opcional, aunque el diseño de las llantas de 16” me gustó bastante. Al final me quedaré con las ganas de probar un Toledo con sus ruedas estándar para ver cuál es su comportamiento y confort reales.