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viernes, 6 de abril de 2018

Historia: SEAT 133

En 1974 Seat comienza la comercialización  de un coche con una concepción mecánica ya muy superada pero a la vez fiable y amortizada. Se trata del Seat 133 que nace en respuesta a dos cuestiones: la grave crisis económica provocada por la escalada de los precios del petróleo de 1973 y también a la demanda que el mercado todavía parecía tener por un hipotético sustituto del Seat 600. Parecía evidente que no se trataría del decadente Seat 850 ni del joven Seat 127.


El Seat 133 se presentó al público en el Salón de Barcelona de 1974. Se trataba de un híbrido entre el Seat 600 y el Seat 850, con un tamaño cercano al primero pero con las mejoras que aportó en su momento el segundo. Estéticamente recordaba al Fiat 126 y al Seat 127. Hay que recordar que el 133 no tenía equivalente en la gama Fiat. Realmente se trataba de un 850 11 cm más corto pero con una habitabilidad similar y una seguridad pasiva mejorada.
El motor tenía la misma cilindrada para todas las versiones pero con tres niveles de potencia. Era el conocidísimo 4 cilindros en línea de 843 centímetros cúbicos con potencias de 34 CV, 37 CV y 44 CV según se tratase de la versión de baja compresión, Normal o Especial. Todos llevaban una caja de cambios de 4 velocidades. La velocidad máxima era de 120 km/h para las versiones menos potentes y de 129 km/h para el Especial de 44 CV. Destacaban en general por su bajo consumo para la época, que variaba entre los 7,6 y los 7,9 litros de media.


El interior del pequeño Seat ya hemos dicho que era de un tamaño similar al 850, con sitio suficiente para 4 ocupantes. El maletero de 180 litros era bastante más grande que el del 600. La carrocería de dos puertas dificultaba el acceso a las plazas traseras, pese a lo cual no era peor que el de otros coches con las mismas condiciones. El diseño interior era bastante sobrio, con un salpicadero que, en general, recordaba bastante al del Seat 124, sobre todo la instrumentación. El equipamiento era más bien espartano, algo lógico porque se trataba del coche ‘low cost’ de 1974, con eso lo decimos todo. Las dimensiones exteriores eran de 3,45 m de largo, 1,42 m de ancho y 1,32 m de alto. El peso oscilaba entre los 690 y los 715 kg según versiones.
Os pasamos a resumir las ventajas e inconvenientes que la prensa especializada de la época resaltó en su momento:
Ventajas
  • Amplio para su tamaño
  • Bajo consumo
  • Mecánica suave y silenciosa
  • Buen funcionamiento de la calefacción
  • Elasticidad en marchas cortas
  • Postura de conducción

Inconvenientes
  • Estabilidad delicada
  • Sensibilidad al viento lateral
  • Frenos justitos
  • Ventilación pobre
  • Limpiaparabrisas poco eficaz
  • Ráfagas de luz sólo de cruce
La gama 133 estaba compuesta por el 133 Normal (34 o 37 CV), el 133 Normal Lujo, el 133 Especial (44 CV) y el 133 Especial Lujo. Las principales diferencias entre la versión Normal y Especial eran el aumento de potencia, las llantas de 13” y la dirección de cremallera, todo a favor del segundo. Las versiones Lujo destacaban por su nivel de equipamiento, con paragolpes integrales de color negro, una calandra de plástico que une los faros delanteros, otra que une los pilotos traseros y el termómetro de agua.


El Seat 133 resultó un coche con un éxito de ventas limitado en buena parte por su concepción mecánica ya muy anticuada. Tampoco el precio resultó tan económico como se presuponía, era un 20% menor que el 127 más barato, pero si optábamos por una versión más potente o equipada se acercaba mucho más. Todavía menor diferencia le separaba de coches más grandes y estables como el Citroën 2CV6 o el Renault 4. Aún así se vendió hasta 1981 y se exportó con cierto éxito a países como Alemania (como Fiat 133), Gran Bretaña o Egipto.

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